Cocina manchega y espectáculos. Está situado en Campo de Criptana, en el corazón de La Mancha, entre los molinos-gigantes cervantinos. Su arquitectura, de Antonio Areán y José Angel Vaquero, es un ejemplo de que, respetando la tradición, se puede proyectar un espacio moderno, interesante y de gran belleza arquitectónica. Consta de dos salones de restaurante en distintos niveles. El superior, desde el que se ve una perspectiva de todo el pueblo gracias a sus grandes ventanales, y otro en la planta baja, un poco más informal, que cuenta, además, con chimenea y un escenario. Otro espacio lo constituye un amplio y soleado patio con mesas para comer o tapear, y una barra para tomar copas las noches de verano. Desde este patio se accede a las cuevas, llamadas de La Marcela, con un ambiente ideal para tapear, tomar copas e incluso bailar, con los músicos, más o menos espontáneos, que a veces se arrancan, tocando hasta la madrugada.
La cocina de Las Musas está basada en la interesantísima gastronomía manchega. Se ha logrado el difícil equilibrio entre tradición y modernidad, con un respeto total para con la materia prima, pero sacándole un nuevo partido, con creaciones a menudo espectaculares. Una cocina rica y brillante. A todo esto hay que añadir un servicio impecable, de gente encantadora y profesional, dirigida por Carlos Ortega.
Pero además, Las Musas son herederas de una gran tradición en la zona. Son famosas sus fiestas de verano, con conciertos y grupos musicales de todo tipo, desde Jazz hasta flamenco, pasando por el Caribe, Brasil o África. Hay que destacar la "Fiesta ye-yé", que reúne una auténtica y expectante multitud un día al año, bebiendo y bailando hasta el amanecer. Pero la oferta cultural no se limita a la música. Desde el principio, Carlos Ortega, el artífice de este renacimiento del lugar, ha tenido claro que Las Musas tenían que ser otra cosa que un restaurante, por muy especial que éste sea. Para él Las Musas ha de hacer algo por su entorno, por su gente y sus tradiciones, además de por su gastronomía. Por ejemplo, uno de sus proyectos es la edición de publicaciones que, aunque modestas al principio, contribuyen a enriquecer y llamar la atención sobre esta zona de La Mancha, cuyo interés va más allá del evidente de haber sido el escenario de las aventuras de Don Quijote. Su empeño es llamar la atención del mundo sobre La Mancha y su cultura, creando un centro de atracción en el corazón de esta zona de nuestra geografía, injustamente tratada demasiado a menudo. Las Musas es un referente cultural de la zona porque, gastronómicamente, pese a su poco tiempo de vida, ya lo está siendo.
Nos vemos aquí.